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adicional para gastar en cosas más útiles.
Uno de cada cinco fumadores muere prematuramente a
causa del cigarro. Las principales consecuencias de
fumar son: enfermedades del corazón, ataques
respiratorios, cáncer y enfisema pulmonar.
La publicidad toma un control
sobre nosotros, ya que nos hace comprar un producto
maligno para la salud y para el medio ambiente como lo
es el cigarrillo.
Tras un espejismo de la publicidad nos somete el vicio
del cigarrillo. ¡No te dejes engañar! ¡Cuidate!
Cada
cigarrillo fumado reduce las expectativas de vida en
unos 5.5 minutos. El consumo de tabaco es responsable
por el 90% de todos los casos de cáncer pulmonar. De
cada cuatro personas intervenidas quirúrgicamente por
ese problema, sólo una sobrevivirá hasta cinco años.
Además, en pocos casos esta enfermedad es siquiera
operable debido a que generalmente no se la
diagnostica a tiempo. Un no fumador que se encuentre
en algún lugar donde se esté fumando, puede inhalar
en una hora más nicotina de la que se encuentra en un
cigarrillo. Las mujeres que fuman durante el embarazo
tienen el doble de probabilidades que las no fumadoras
de malograrlo, o de dar a luz prematuramente.
A
continuación destacamos algunas enfermedades de
incidencia directa sobre los fumadores:
Hipertensión:
el humo no es considerado causante de esta enfermedad,
pero de existirla, la agrava.
Cáncer
al pulmón: es la más evidente de las
consecuencias del tabaco. De cada 15 victimas 14
fuman.
Enfisema:
el fumador tiene 12 veces más probabilidades de
lesionar el pulmón.
Aneurisma
de la aorta: alcanza 7 veces más a quienes fuman
2 cajetillas por día.
Cáncer
en el páncreas: quien fuma 2 cajetillas por día
corre el doble de probabilidades de contraerlo.
Cáncer
en la vejiga: la incidencia es dos veces mayor en
los fumadores.
Cáncer
en los riñones: los fumadores tienen 5 veces más
probabilidades de contraerlo.
A
pesar de que estas cifras tienden a evolucionar más
negativamente, nos encontramos con la paradójica
realidad de que el consumo de tabaco se ha
incrementado vertiginosamente en los últimos años.
De hecho, una de las características más
sobresalientes de este fenómeno es la generalización
de su uso. Há venido a arraígarse en todos los
estratos sociales, y va perdiendo el carácter de
“cosa de hombres” al punto que adolescentes y
mujeres se suman a la larga lista de fumadores.
Se
preguntará usted cual es la razón de esta
incomprensible actitud de la sociedad moderna hacia un
enemigo ya desenmascarado, autor comprobado de tantos
desastres.