Querer es poder y la fe
es imprescindible para curar la mayor parte de las dolencias. El
enfermo debe considerar positivo el tratamiento, debe desear sanar y
mentalmente participar en la confianza de quien le atiende. El deseo
intenso de sanar hace que nuestro organismo, por medio de la glándula
hipófisis, segregue la hormona somatotrófica, la cual estimula el
sistema inmunológico para destruir los agentes causantes de la
enfermedad. Así
enseño que la enfermedad es resultado de la violación de las leyes
de Dios, tanto naturales como espirituales
|

|
Hay muchas maneras de practicar el arte de sanar; pero hay una sola que el
cielo aprueba.
Los remedios de Dios son los simples agentes de la
naturaleza, que no recargarán ni debilitarán el organismo por la fuerza de sus
propiedades. El aire puro, y el agua, el aseo y la debida alimentación,
la pureza en la vida y una firme confianza en Dios, son remedios por cuya falta
millares están muriendo; sin embargo, estos remedios están pasando de moda
porque su uso hábil requiere trabajo que la gente no aprecia. El aire
puro, el ejercicio, el agua pura y un ambiente limpio y amable, están al
alcance de todos con poco costo; mientras que las drogas son costosas, tanto en
recursos como en el efecto que producen sobre el organismo.”
En los últimos 20 años ha habido un reavivamiento sobre el tema de la
salud. Por todo el mundo, muchas personas se interesan en el ejercicio, y
la buena alimentación. Con esta ola de despertamiento han llegado a
nuestros países técnicas que vienen de la China y de la India, de las
religiones paganas; las cuales son aceptadas por el mundo y por muchos de los
profesos hijos de Dios, para diagnosticar o curar las enfermedades. Cristo
nos dio el diagnostico para todas las enfermedades “Así enseño que la
enfermedad es resultado de la violación de las leyes de Dios, tanto naturales
como espirituales.”
Temas
relacionados:
>> Por
que los cristianos deberían ser vegetarianos
|